Miércoles , 23 Agosto 2017

“En medio de un nuevo golpe de Estado”… por Hugbel Roa

Sin duda que en los actuales momentos Venezuela vive uno de los episodios más críticos y a su vez, más estelares de su historia republicana. Un pueblo que por fin entiende que es el protagonista y garante del Estado, salió en masa a demostrar al mundo su compromiso con el Gobierno Nacional y el proyecto-país elegido hace ya 19 años. Del otro lado, un sector reducido y violento de la oposición, violando la Constitución que dice defender, tuvo la oportunidad, sólo posible en una democracia participativa y protagónica como es la nuestra, de expresarse en una consulta interna que estuvo marcada por todo tipo de irregularidades. Como no podía ser de otra manera, las empresas de comunicación privada, tanto nacional como internacional, obviaron, omitieron, silenciaron la expresión mayoritaria del pueblo venezolano, tal y como lo hicieron en abril de 2012, durante el golpe de Estado en contra del gobierno legítimo de Hugo Rafael Chávez Frías.

Basándose en esa consulta interna írrita y vergonzosa, los partidos políticos que adversan al pueblo venezolano, a la revolución y al Estado nacional, con el respaldo de monarquías europeas, del imperio estadounidense y de un conjunto de Estados-Corporativos, han decidido, desde una Asamblea Nacional en desacato, dar un nuevo golpe de Estado.

Si analizamos el golpe de Estado contra Hugo Chávez y el que diera una Asamblea Nacional des-legitimada, podemos encontrar algunas similitudes y diferencias importantes. Ambos pronunciamientos representan la manifestación de la alianza perversa entre la oligarquía y un sector de la burguesía, conformada esta última por extranjeros o descendientes europeos, son los mismos partidos minoritarios que no alcanzan, solos, ni 3% de la población, son los mismos rostros, los mismos personajes que una vez Chávez perdonó públicamente, luego de ser rescatado por el pueblo un glorioso 13 de abril. De igual modo, uno y otro están respaldados por la derecha internacional y los poderes económicos mundiales. Sin embargo, hay una clara diferencia y es que en esta ocasión el gobierno de los Estados Unidos, ante la incapacidad manifiesta de los partidos políticos encargados de hacerles el mandado, decidió desplazar por ineptos a los seudo-líderes de la derecha apátrida y enfrentar directamente al pueblo soberano de Venezuela y al gobierno legítimo del Presidente Obrero, Nicolás Maduro.

Tienen miedo que las malas gestiones e ira acumulada de los pueblos de Argentina y Brasil lleven a un levantamiento popular que cambie el rumbo de esos países, temen el regreso de la izquierda y Venezuela es en estos momentos, la esperanza democrática de lo que puede ser un gobierno que tenga como centro la equidad y justicia social, de que un modelo socio-económico distinto al capitalista es posible. Por ello pretenden convertir Venezuela en la Siria de América, conformar una coalición de gobiernos de derecha para intervenirnos, para acabar con la Revolución y robar nuestras riquezas, empeñar nuestro futuro, convertirnos en una colonia. De ahí la urgencia de impedir la Constituyente, ya que ésta blindará el Estado-nación e impedirá la subasta de nuestros recursos. Hoy se presenta la oportunidad de que sectores adversos, pero democráticos, puedan conformar nuevos partidos políticos con proyectos que aunque distintos, sean defensores de la nación. Porque si algo ha adolecido la historia republicana de Venezuela, es de partidos políticos con claro sentido nacionalista. La Constituyente nos permitirá ganar en democracia, defender el suelo patrio, nuestras raíces, nuestro gentilicio y demostrar el mundo que hay esperanza, por eso vamos a Constituyente.

Hugbel Roa

Ministro del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología

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